En camino

En camino

lunes, 26 de septiembre de 2011

Siempre te voy a seguir queriendo...

Mejor pequeños gestos, que grandes palabras de amor

Viñeta Fano

Permaneciendo bien unidos...


A quien corresponda...
Y yo, ni farisea, ni publicana... pero "despreciada" por algunos justos que me han repudiado estos últimos meses porque mi nombre no tiene siglas detrás o porque no valgo nada.
¿Unidad?, si cada uno sigue preocupado por llenar su chiringuito y no porque cada uno/a descubra el sueño de Dios para su vida, creo, desde no ser nada, ni nadie que la Iglesia va mal...
Decepcionada, herida.
Verano muy duro, el peor de mi vida, y no sólo por la enfermedad de mi madre de la que algún día hablaré...

Carta de San Pablo a los Filipenses 2,1-11.
Si la exhortación en nombre de Cristo tiene algún valor, si algo vale el consuelo que brota del amor o la comunión en el Espíritu, o la ternura y la compasión, les ruego que hagan perfecta mi alegría, permaneciendo bien unidos. Tengan un mismo amor, un mismo corazón, un mismo pensamiento.
No hagan nada por espíritu de discordia o de vanidad, y que la humildad los lleve a estimar a los otros como superiores a ustedes mismos.
Que cada uno busque no solamente su propio interés, sino también el de los demás.
Tengan los mismos sentimientos de Cristo Jesús.
El, que era de condición divina, no consideró esta igualdad con Dios como algo que debía guardar celosamente: al contrario, se anonadó a sí mismo, tomando la condición de servidor y haciéndose semejante a los hombres. Y presentándose con aspecto humano, se humilló hasta aceptar por obediencia la muerte y muerte de cruz.
Por eso, Dios lo exaltó y le dio el Nombre que está sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús, se doble toda rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y toda lengua proclame para gloria de Dios Padre: "Jesucristo es el Señor".

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 18, 9-14
Refiriéndose a algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, Jesús dijo esta parábola: Dos hombres subieron al Templo para orar; uno era fariseo y el otro, publicano. El fariseo, de pie, oraba así: «Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, que son ladrones, injustos y adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago la décima parte de todas mis entradas».
En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se animaba siquiera a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: «¡Dios mío, ten piedad de mí, que soy un pecador!»Les aseguro que este último volvió a su casa justificado, pero no el primero. Porque todo el que se eleva será humillado, y el que se humilla será elevado.

domingo, 25 de septiembre de 2011

¿Dónde estabas entonces cuando tanto te necesité?

A quien corresponda
¿Dónde estabas entonces cuando tanto te necesité?
Nadie es mejor que nadie pero tú creíste vencer.
Si lloré ante tu puerta de nada sirvió.
Barras de bar, vertederos de amor...
Os enseñé mi trocito peor.
Retales de mi vida,
fotos a contraluz.
Me siento hoy como un halcón
herido por las flechas de la incertidumbre.
Me corto el pelo una y otra vez.
Me quiero defender.
Dame mi alma y déjame en paz.
Quiero intentar no volver a caer.
Pequeñas tretas para continuar en la brecha.
Me siento hoy como un halcón
llamado a las filas de la insurrección.


miércoles, 14 de septiembre de 2011

De vasos y lágrimas


Nadie puede guardar toda el agua del mar
En un vaso de cristal
¿Cuántas gotas tienes que dejar caer
Hasta ver la marea crecer?
¿Cuántas veces te ha hecho sonreír?
Esta no es manera de vivir
¿Cuántas lágrimas puedes guardar
En tu vaso de cristal?
Si tienes miedo, si estás sufriendo
Tienes que gritar y salir, salir corriendo
¿Cuántos golpes dan las olas
A lo largo del día en las rocas?
¿Cuántos peces tienes que pescar
Para hacer un desierto del fondo del mar?
¿Cuántas veces te ha hecho callar?
¿Cuánto tiempo crees que aguantarás?
¿Cuántas lágrimas vas a guardar
En tu vaso de cristal?
Si tienes miedo, si estás sufriendo
Tienes que gritar y salir, salir corriendo

viernes, 2 de septiembre de 2011

Pausa

Pausa
Cuidando a mamá
«Si en la vida quieres gestionar bien el tiempo, quizás lo único que necesitas es algo tan sencillo como hacer una pausa».

Tomás MORO, El cuidado del alma

domingo, 28 de agosto de 2011

El que quiera venir...

Imagen: Fano
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: "El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.
Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará.
¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida?
Porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre, rodeado de sus ángeles, y entonces pagará a cada uno de acuerdo con sus obras.